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Tu felicidad está en relación directa con tu propósito en la vida.


De acuerdo con estudios científicos de la Neurociencia y Ciencia de la felicidad de la universidad de Berkley las personas que tienen un propósito muy claro para su vida son personas más felices y estables.


Según la investigación, tener un propósito evita el estrés y puede ayudarlo a canalizar los desafíos hacia el aprendizaje y el crecimiento.

El propósito alimenta la esperanza y el optimismo, y las personas decididas tienden a tener mejor salud y longevidad. Los adultos mayores que informan tener más propósito en la vida experimentan menos deterioro funcional, cognitivo y de la memoria, y un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer.

Las personas con un mayor propósito toman decisiones de vida más saludables, como el ejercicio y una alimentación más nutritiva, y se involucran en comportamientos más preventivos, como pruebas de colesterol y exámenes de detección de cáncer.

En resumen, un sentido de propósito está fuertemente asociado con el bienestar mental y físico y por tanto con la felicidad que experimentamos.



Un buen propósito es aquel que consigue realizar acciones para el bien de la comunidad, este tipo de propósitos consiguen mayor satisfacción y salud emocional en quien los tiene.


La universidad de Berkley, realizo un estudio que arrojó datos significativos sobre esta estrecha relación entre felicidad y propósito, si bien las personas pueden haber sido modestas en sus respuestas, un número elevado de respuestas sugiere que los encuestados podrían estar cuestionando su propósito nuevamente, dada la interrupción de las rutinas y trayectorias de vida establecidas antes de la pandemia, y podrían beneficiarse al aumentar su sentido de propósito.

Esto significa que el propósito no es necesariamente algo que una vez establecido, no pueda ser modificado o incluso cambiado totalmente. De aquí, la gran importancia de que la persona conozca si tiene un propósito en su vida o no, y si lo tienen pueda reconocer ese propósito como algo que le da bienestar a él y a las personas a su alrededor o no.

Es probable que tengamos un propósito y este no nos de bienestar, por tanto, es un propósito que debe ser valorado para modificarlo o cambiarlo.



Las mujeres reportan más propósito en la vida que los hombres



Si bien puede ser tentador pensar que las personas que se identifican como mujeres encuentran más propósito en la vida, es posible que haya otras diferencias en juego. Por ejemplo, también están relacionadas con sus trabajos, y entre los encuestados, la proporción de mujeres en ocupaciones asociadas con un propósito superior (como educación, atención médica y servicios de salud mental) es mayor que en las ocupaciones que son asociado con calificaciones más bajas de propósito (como ventas/venta minorista, servicios de transporte y sistemas informáticos/de información). Las normas sociales basadas en el género y otros factores situacionales (p. ej., estado civil, paternidad, participación en la comunidad) también podrían desempeñar un papel en las diferencias entre las puntuaciones de mujeres y hombres.




El propósito en la vida crece con el tiempo.


Confirmando las ideas populares sobre la sabiduría en personas de mayor edad, y de acuerdo con varios estudios que han informado un mayor propósito con la edad, los resultados mostraron aumentos persistentes en el propósito con cada década de la vida. Es decir, que los años nos da mayor capacidad para identificar los propósitos que nos dan más satisfacción a nosotros y a los demás.



Más educación, mejor propósito



De acuerdo con muchos estudios sobre la importancia de la educación en el propósito de vida, encontramos que el propósito aumenta con el logro educativo. Esto refleja el papel formativo que juegan el aprendizaje, el conocimiento, la identidad profesional y la experiencia laboral en el descubrimiento de lo que impulsa nuestro sentido de propósito en la vida. Cuando se trata de actuar de acuerdo y ser reconocidos por los esfuerzos que reflejan y validan nuestro sentido de propósito en la vida, las credenciales de educación superior nos permiten identificar y “seguir nuestras pasiones”.



Así podemos comprobar científicamente, la importancia de descubrir un propósito que nos de satisfacción con nuestra vida. Generalmente esta relacionado con nuestras pasiones y las capacidades que personales.


Sería necio querer ponernos como propósito la realización de una actividad que por bella que nos parezca, sea inalcanzable o complicada para nuestras capacidades y habilidades personales.

Identificar nuestro propósito no debe ser una tarea a la ligera, requiere por su importancia, de detenernos a valorar lo que nos apasiona, lo que podemos hacer y nuestras limitaciones y habilidades para llevar a cabo ese propósito.




Gabriela Guzmán Arnaud

Coach en Ciencia de la felicidad

CEO de ILafel



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